La luz también elige
EL DIARO DE LA REFORMA · CAPÍTULO 2 · CÓMO LA LUZ AFECTA AL TONO DE LA PIEZA.
Hay decisiones que parecen tomadas hasta que cambia la luz, lo vemos a menudo en nuestra exposición.
Un cliente llega con una fotografía guardada en el móvil. Ha encontrado un porcelánico que le encanta: un tono cálido, entre piedra y beige, colocado en una estancia luminosa, acompañado de madera y grandes ventanales. Busca algo parecido.
Sacamos varias piezas. Una de ellas parece encajar perfectamente. Hasta que empezamos a moverla. La colocamos junto a una madera. Después junto a otra. La acercamos a una zona con más luz natural. La ponemos en horizontal. La levantamos.
Y entonces aparece una frase que hemos escuchado muchas veces:
—Ahora parece otro color.
No lo es. Pero tampoco lo estamos viendo igual.
¿Por qué una misma pieza puede parecernos de otro color?
Porque el color que percibimos no depende únicamente de la pieza, sino también de la luz que recibe y de todo lo que la rodea.
Esto se aprecia especialmente en los tonos tierra, piedra, beige y otros colores naturales, donde pequeños cambios de iluminación pueden hacer aflorar matices diferentes. Una pieza que bajo una luz natural cálida percibimos beige puede parecer más grisácea con determinada iluminación artificial.
También influye la orientación de la estancia, la cantidad de luz natural que entra, la temperatura de las bombillas y los materiales cercanos. Una madera cálida, una encimera gris o el color de una pared pueden hacer que percibamos de manera distinta exactamente el mismo porcelánico.
Y hay otro detalle que solemos olvidar: ¿dónde se colocará la pieza?
No recibe la luz de la misma manera un porcelánico colocado en el suelo que ese mismo material instalado verticalmente en una pared. Por eso no solo debemos preguntarnos qué luz tiene una estancia, sino también desde dónde llegará esa luz y cómo incidirá sobre la superficie.
La pieza sigue siendo la misma.
Lo que cambia son las condiciones en las que nuestros ojos la están viendo.
Situaciones reales y experiencias que nos ayudan a mejorar
Una reclamación que todavía recordamos
Hace años, cuando empezaron a aparecer los primeros porcelánicos, vivimos una situación que nos enseñó mucho sobre cómo elegimos los materiales. Un cliente vino a reclamarnos porque estaba convencido de que las piezas que había recibido no eran las que había pedido.
Revisamos el material. La referencia era correcta. El modelo era correcto. El pedido también. Entonces, ¿Qué había ocurrido?
Volvimos mentalmente al momento en el que el cliente había realizado la elección: En nuestra exposición había observado la pieza en posición horizontal, colocada sobre un soporte plano. Además, estaba en una zona donde recibía iluminación desde arriba. En su vivienda, sin embargo, aquella misma pieza había sido colocada en una pared, en posición vertical.
La luz ya no incidía sobre su superficie de la misma manera, y el resultado que percibía era tan diferente del que recordaba que estaba convencido de que le habíamos entregado otro material.
No había cambiado la pieza, había cambiado la forma de mirarla.
Nuestro consejo: Intenta reproducir la realidad
Si estás eligiendo un pavimento o un revestimiento, prueba algo muy sencillo, no te limites a observar la muestra tal y como está expuesta. Piensa primero dónde irá colocada.
Si será un revestimiento de pared, intenta verla en vertical. Si será un pavimento, obsérvala en horizontal. Después fíjate en cómo recibe la luz. Y, siempre que sea posible, junta los diferentes materiales que convivirán en el espacio (Madera, Porcelánico, Encimera, Color de mobiliario…)
Llévate muestras a casa, mírala más de una vez y colócala en el espacio. Mírala por la mañana. Vuelve a verla por la tarde. Y hazlo otra vez cuando haya desaparecido la luz natural y hayas encendido la iluminación de casa. Te ayudará a entender cuál es el tono real de la pieza que vas a elegir.
No buscamos reproducir exactamente las condiciones de la futura vivienda —eso sería prácticamente imposible—, sino evitar tomar una decisión viendo el material en unas condiciones completamente diferentes a las que tendrá después.
Porque es mucho mejor descubrirlo antes de colocar todo el material.
La libreta de Tejero
Antes de decidirte por un material, no preguntes únicamente:
¿Me gusta?
Pregúntate también:
¿Dónde irá colocado?
¿En horizontal o en vertical?
¿Qué luz recibirá?
¿Qué materiales tendrá alrededor?
¿Lo he visto en unas condiciones parecidas a las que tendrá en casa?A veces no necesitamos mirar más materiales.
Necesitamos mirar mejor los que ya tenemos delante.
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